En lo que respecta a los regalos, el empaque suele influir en la primera impresión del destinatario. El mismo artículo, presentado en una bolsa de plástico, transmite una sensación completamente diferente a la que se tiene de una cesta de mimbre bien elaborada. En los últimos años, cada vez más hoteles de lujo, boutiques y marcas han optado por las cestas de mimbre para el empaquetado de regalos y la presentación de sus productos.
Una cesta de mimbre tejida a mano posee una belleza natural y discreta, y una sensación de artesanía. Transmite una sensación más cuidada que una bolsa de papel, pero menos formal que una caja de regalo rígida, lo que la hace adecuada para una amplia gama de ocasiones para regalar.