Como productos tejidos a mano que se venden directamente desde la fuente, insistimos en utilizar materiales naturales como ratán, sauce, hierba y madera. Estos materiales son conocidos por su textura flexible, y las ramas del sauce silvestre del norte son resistentes y resistentes a la putrefacción. A través de 12 procesos, entre remojo, secado y pulido, se eliminan impurezas y rebabas, conservando la textura original. Los artesanos emplean técnicas de tejido transmitidas a lo largo de tres generaciones, tejiendo con las yemas de los dedos a través de tejidos planos, sesgados y retorcidos para crear patrones únicos. Estos patrones poseen una agilidad dinámica inigualable por las máquinas producidas en masa, al tiempo que garantizan capacidad de carga y durabilidad.
En la cocina, las cestas de mimbre almacenan patatas y cebollas, sus propiedades transpirables y resistentes a la humedad las mantienen frescas por más tiempo. En la esquina del balcón, una cesta de paja cultiva menta y albahaca, donde los materiales naturales complementan el aroma botánico. Una cesta de ratán en la entrada permite guardar cómodamente llaves y mascarillas, lo que añade una sensación de tranquilidad durante una salida apresurada. La fábrica ha diseñado casi cien estilos adaptados a cada hogar, desde cestas para joyas del tamaño de la palma de la mano hasta cestas de almacenamiento de media altura para un hombre, para satisfacer las necesidades de cada familia.
Aún más destacable es su compromiso con la sostenibilidad medioambiental: las materias primas proceden de plantas renovables y se biodegradan de forma natural al desecharse, evitando así la contaminación plástica. Muchos clientes informan que sus cestas tejidas siguen siendo fuertes incluso después de cinco años y sus colores se vuelven más suaves, como un viejo amigo. Este enfoque simbiótico de la vida con la naturaleza encarna el profundo valor de las cestas tejidas a mano: en este mundo acelerado, un objeto cálido puede ralentizar y mejorar la vida.
Tus necesidades que hacemos, tu voz que escuchamos, para tejer tu belleza.